lunes, 22 de diciembre de 2008
Cerrado por Vacaciones...
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Operación Galleta (IV) - ¡Sobredosis...!
- 60 gr. de margarina
- 100 gr. de azúcar (se puede poner incluso menos si no nos gustan demasiado dulces)
- 60 gr. de almendra molida
- 175 gr. de harina
- algo de vainilla (mejor natural que en extracto)
- una pizca de azúcar avainillada
- ralladura de limón (2 cucharitas de té aprox.)
- 1 huevo
Cómo se hace:
La masa está lista en un "pispás": Mezclamos bien la margarina con el azúcar y azúcar avainillada hasta que quede cremosa, añadimos la vainilla y ralladura de limón y revolvemos. Incorporamos el huevo y la almendra y, por último, añadimos harina y trabajamos bien hasta conseguir una masa homogénea.
Echamos la masa en una manga pastelera (con boquilla de estrella, pero que sea una boca bastante gruesa) y nos armamos de paciencia: La masa es muy sólida y hay que utilizar bien de fuerza para que vaya saliendo por la boca de la manga. Se pueden formar galletitas estiradas (un chorreón de masa) o redondas o experimentar. También se puede utilizar una máquina/prensa para hacer galletas/churros con sus correspondientes discos intercambiables. Yo no tengo una prensa de esas, así que no queda más remedio que quemar calorías apretando a gusto la manga... ¡uff!
Mientras al señor K. le dio por hacer galletas en forma de raíz matemática (qué psicópata que es este hombre a veces), yo me decanté por palitos "más clasicotes"...
Antes de meterlas al horno es conveniente dejar que la bandeja repose en un lugar frío (o bien el frigo o bien una despensa fresquita o la repisa interior de la ventana mientras esté ésta abierta). Así no corremos peligro de que la masa se "funda" en el horno antes de hacerse.
Horneamos (a entre 180 y 200 grados, depende de vuestro horno) entre 10 y 12 minutos (hasta que estén listas pero sin dejar de tener color claro).
Una vez frías, las decoramos según nos apetezca (con baño de chocolate, etc...).
El trabajo de decorar las galletas de mantequilla ha vuelto a recaer, un año más, en el señor K. - y cuando ví la que había armado, me dí cuenta de que vivo con un cruce entre Dexter y Jackson Pollock. Madre mía, qué ímpetu expresionista-creativo, es que, de verdad, este hombre es tremendo... :D



martes, 16 de diciembre de 2008
Operación Galleta (3º parte)
- 200 gr. de margarina
- 100 gr. de azúcar
- 100 gr. de almendras molidas
- 260 gr. de harina
- media vaina de vainilla (o extracto de vainilla líquido)
- azúcar glas al gusto (para espolvorear)
- azúcar avainillada
Cómo se hace:


viernes, 12 de diciembre de 2008
Sobras De Luxe

¿Qué hago yo - supongo que como cualquiera - en el 90% de los casos, cuando me encuentro sola en la cocina con un par de restos de esto y una miseria de lo otro? ¡Un arroz! (Lo reconozco: No se si mi obsesión con el arroz empieza a ser enfermiza...).
- 1 vaso (de agua) de arroz para risotto
- un puñado de champiñones y un puñadito de setas de cardo
- media docena de langostinillos que pululaban por el congelador
- algo de vino blanco
- 1 cucharada sopera de mantequilla
- caldo vegetal (cuánto dependerá de la cantidad de arroz)
- pimienta, opcional: hierbas al gusto (p.ej. albahaca o perejil o cebollino...)
- 1 ajo y una cebolleta picaditos
- aceite de oliva
- queso rallado al gusto (lo que tengáis por ahí: parmesano o grana padano o pecorino, o...)
- opcional: una cucharada de crème fraîche
martes, 9 de diciembre de 2008
Operación Galleta (2º parte...)


- 125 gr. de mantequilla
- 185 gr. de azúcar morena de caña (sin refinar)
- unos 60 gr. de azúcar blanca
- unos 60 ml. de leche
- un huevo
- entre 250 y 300 gr. de harina (casi diría que directamente 300, si no queda la masa muy muy muy pegajosa)
- más o menos 1 cucharita de té de levadura o polvo de hornear (Royal)
- una mini-pizca de sal
- entre 1 y 1/2 y 2 cucharitas de té de canela molida
- unas 2 cucharitas de especias para Spekulatius (clavo, cardamomo, nuez moscada, coriandro, ralladura de limón y naranja)
Cómo se hacen:
Para los Spekulatius mezclamos todos los ingredientes en la superficie de trabajo (o primero en un bol hasta que la consistencia sea menos líquida) y amasamos hasta que esté todo bien amalgamado. A mí me salió el sábado un pelín pegajosa, así que fui añadiendo más harina a los 250 gr. iniciales hasta que quedó más manejable.
Dejamos reposar la masa unas 24 horas en un lugar fresco.
Al día siguiente estiramos la masa con un rodillo sobre la mesa enharinada y vamos haciendo las galletas con ayuda de cortapastas con motivos navideños (yo no tengo los moldes típicos de madera con dibujos, así que utilicé mi set galletero-navideño habitual de angelotes, campanas, estrellas, etc.).
... hacer galletas tiene mucho de masacre...
... el señor K. en acción...
Las metemos al horno (precalentado a 180º C) sobre papel de hornear entre 20 y 30 minutos (dependerá de vuestro horno).
Como orientación de cuál debería ser su aspecto final, os recomiendo echarles un vistazo a las Spekulatius de Noema que están perfectas (a lo mejor debería probar su receta que parece más sencilla y evidentemente da mejor resultado).
Las nuestras esta vez han quedado distintas al original, "raritas" (al menos diferentes de aspecto a lo que yo quería) pero de sabor están muy muy muy ricas (creo que me hace falta un horno nuevo... ¡pero ya!...).

Operación Galleta

Si queréis saber más sobre el origen de estas tradiciones y ver adornos típicos que se llevan en estas tierras, os recomiendo que os paséis por el blog de Noema ("Intercultura y cocina"), que también vive en Berlín y que está subiendo a la red unas fotos preciosas de la Navidad teutona y ha organizado un Juego de Adviento muy chulo en el que habla del origen de muchas costumbres alemanas de esta época del año: Podéis ver todas sus entradas navideñas (entre las que también hay recetas para hacer galletas)... aquí (para leerlas en el orden correcto tenéis que empezar por abajo e ir subiendo).
A mí, las cosas que más me gustan de estas semanas previas a la Navidad en Alemania son las coronas de adviento con sus velitas y ese toque de "cuenta atrás" que tienen y el hornear galletitas. Toda la parafernalia de las galletas navideñas me parece el no-va-más. Quedar con la familia o los amigos para pasarse el día entero horneando galletas es una cita obligatoria para muchos alemanes. Y si ya hay niños de por medio, ¡ni te cuento! Y qué mejor manera para entretener a los pequeñajos cuando afuera hace frío que darles un cortapastas y dejar que se embadurnen de harina hasta las orejas...

En Alemania, estas galletas se llaman "Plätzchen" (pronunciado algo así como "pletzjen"). Hay de muchos tipos y las recetas suelen diferir bastante, no sólo de una región a otra, sino también de una casa a otra. Una cosa común a muchas de estas galletas suelen ser los olores/sabores típicos de especias que rigen la Navidad por estos lares: La canela, el jengibre y el clavo suelen ser omnipresentes, por ejemplo. Yo creo que las más extendidas son las siguientes variantes:
- Vanillekipferl (galletas con vainilla en forma de media luna)
- Lebkuchen (yo diría que son galletas al jengibre, aunque llevan también miel y muchas otras especias como canela, clavo, etc. - se suelen adornar con chocolate p.ej.)
- Spekulatius (galletas especiadas que se hacen con moldes especiales, generalmente predominan los dibujos de corte navideño y que recuerdan a San Nicolás, en la receta predomina la canela)
- Zimtsterne (estrellas de canela y almendra con baño de merengue a base de clara de huevo y azúcar glas)
- Spritzgebäck (son galletas con una masa a base de mantequilla que se hacen con manga pastelera)
Es bastante común el hacer varias latas de galletas que luego se regalan a familia y amigos. El año pasado nos pilló el toro y recuerdo que nos pusimos a hornear masa el 22 de diciembre para nuestras familias y nos estuvimos los dos hasta las tantas sentaditos en la cocina con una línea de montaje galletera digna de una fábrica de Cuétara, vaya...
... la masa para estas galletas damero la compré ya hecha (porque me gusta el look), aunque todas las galletas caseras que hicimos han salido de sabor más ricas que estas del súper...
Empiezo dejándoos aquí la receta de las Vanillekipferl y en la siguiente entrada os pongo nuestras galletas Spekulatius (que nos han salido muy feuchas esta vez, pero que están de sabor apoteósicas)...
Ingredientes para Vanillekipferl (sale más o menos bandeja y media de horno):
- 90 gr. de harina
- unos 30 gr. de azúcar
- 100 gr. de mantequilla
- 50 gr. de avellanas tostadas molidas
- unos 25 ml. de ron o una cucharita de té de esencia de ron (aquí suele venderse en la sección de repostería del supermercado...)
- 10 gr. de azúcar glas
- una vaina de vainilla
Las Vanillekipferl se hacen mezclando la mantequilla con el azúcar y azúcar de vainilla (que previamente habremos preparado rascando el interior de nuestra vaina de vainilla sobre el azúcar glas), hasta que este cremosa. Añadir harina, las avellanas molidas y el ron y amasar todo bien.
Con la masa haremos palitos (ver la foto) y los dejaremos por la noche en el frigo a reposar. Al día siguiente sacar los rollitos de masa un ratito antes de hacer las galletas para que estén más manejables. Precalentar el horno a unos 200 grados.
Vamos cortando los palitos en rodajas no muy anchas y con cada rodajita moldeamos una especia de media luna (las medias lunas son las mías, las que parecen dedos de bebé muerto son las del señor K., jijijijiji).
"Looks like a dead baby's finger!"
Horneamos en una fuente forrada unos 10 minutos (ojo, que no cojan demasiado color, fue el accidente que tuvimos nosotros...). Dejar que se templen un poquito y espolvorearlas de azúcar glas mezclado con vainilla.
Cachen-mi-horno... estas se han dorado un pelín demasié...


... espolvoreamos de azúcar y enlatamos...
Mi principal problema con todas las cosas que van al horno es que tengo un horno asesino: Independientemente de si regulo al 2 o al 9, mi horno asesino siempre se pone a ochocientosmil grados en cuestión de segundos. Creo que basta con que le mires para que se ponga a producir calor el jodío... Aunque trabajo con termómetros para tenerlo bajo control, no siempre me obedece y el sábado la mitad de nuestras hornadas salieron para mi gusto muy morenitas. Bueno, al final y al cabo, el ojo también come, vale, pero no todo es óptica en esta vida, ¿no?
Este post está quedando ya descomunal... en los próximos días iré poniendo las demás recetas y fotos. Además, como mi papi es diabético insulinodependiente, tengo pendiente el experimento de adaptar estas galletitas para que las puedan consumir diabéticos...
lunes, 8 de diciembre de 2008
Pechugas de pollo con salsa de yogur (versión fricasé)

En los próximos días os espera una fantástica sobredosis de Navidades teutonas: con corona de adviento, Glühwein, árbol y toneladas de galletas navideñas (recetas incluídas).
Entretanto, hoy cae un arrocito, ñam-ñam-ñam...
Esta es una de esas recetas que lees por ahí en alguna parte y piensas: "¡Uy, qué rico tiene que estar esto...!"... y luego guardas la idea de probarla en algún recoveco insólito de tu insólito cerebro y tardas meses (o años) en acordarte. Y luego el día en que te acuerdas y la cocinas y te la comes te preguntas: "¿Pero a mí estas cosas tan impresionantes por qué se me olvida constantemente probarlas?"...
La receta original la vi por primera vez es uno de esos libritos de cocina de la TELVA de alguna de mis hermanas, creo recordar que incluso me la fotocopié (¿o escaneé?) y la metí en la maleta. Puede que suene a comidita simple y soseras, nada que te haga descubrir el mundo, pero está rico-rico-rico este pollo. Para aquellos fieles a recetas "al pie de la letra" os pongo el link al plato en el recetario de TELVA... aquí.
Yo he adaptado algunas cosas a nuestra manera de comer en esta santa casa: En vez de hacer el plato con los flanes de maíz propuestos en la receta original, suelo acompañarlo de arroz (utilizo basmati) y lo convierto así en otra variante de fricasé (me pirran las recetas de "arroz con..." o "risotto de..."). Por eso siempre hago la pechuga de pollo en trocitos en vez de hacer los filetes enteros. Además yo sustituyo la chalota/escalonia por cebolleta fresca porque a mí no me gusta la cebolla de la de verdad. He cambiado también algunas cantidades para hacerlas más acordes al descomunal apetito que rige todo lo que ocurre en este hogar: Las medidas de la salsa que en la receta de TELVA están pensadas para 6 personas (1 yogur griego y aprox. el mismo volumen de nata y de caldo), aquí han pasado a convertirse en cantidades para dos. ¿Qué queréis que os diga? Me encaaaaaantan las salsas y me encaaaaaaaaaanta untar. (Jeje, familia, supongo que ya os habréis dado cuenta de que la sopa y los potajes me los como con una barra de pan y sin cuchara, jejejejejeje). En cuanto al caldo, aproveché el que había quedado de cocer la carne para la mousse de pollo: aquí no se tira nada. Este sábado, por falta de tiempo, no tuve la carne dos horas en adobo sino sólo una, y no me pareció que eso le cambiara el sabor en nada al plato...
En los últimos meses estas pechugas de pollo con salsa de yogur se han convertido en uno de esos platos, que, cuando los propongo, el señor K. da saltos por la casa y aplaude y me dice "¡Au, sí, sí, las hacemos, las hacemos, que están muy ricas...! Jippie, yujuuu...". Bueno, vale, saltar no salta porque saltar es casi como bailar y bailar va contra sus principios morales (y motóricos) de teutón del Mar del Norte. Pero como si saltara, vaya.
A mí personalmente me gusta mucho ese saborcillo del comino y el adobo de ajo que se le queda a la carne, sobre todo mezclado con el toque de acidez del yogur griego y el limón. Supongo que si no os gusta la comida muy "especiada", estas pechugas nos os van a entusiasmar demasiado. Pero si os gustan los sabores acentuados, hay que probarlas porque están muy ricas.

¡Que aproveche!
martes, 2 de diciembre de 2008
Canelones de mango rellenos de mousse de pollo en salsa de curry

Para la mousse:
- Unos 200 gr. de pechuga de pollo (previamente cocida) desmenuzada
- 2 cucharadas de gelatina en polvo (royal o similar)
- 1 vaso de los de vino de agua hirviendo
- 1 cebolleta
- 1 diente de ajo pequeño
- Hierbas aromáticas al gusto (1 pellizco, por ejemplo: tomillo, mejorana y salvia)
- Un poco de nuez moscada
- Sal y pimienta blanca
- 1 vaso de los de agua de nata líquida
Para los canelones:
- 2 mangos bien maduros (para 2 personas: salen 4 canelones)
- 2 hojas de gelatina
- Puré de mango (si no, trocitos del mango que sobren batidos)
Para la salsa:
- Polvos de curry
- Perejil y o cilantro picados
- Caldo unos 50-100 ml. del caldo de cocción del pollo, bien coladito
- Nata líquida 50-100ml.
- Mango en trocitos
- Piña en dados
Cómo se hace:
Primeramente preparamos la mousse de pollo. Para ello hacemos las pechugas de pollo en una sartén o las cocemos (como para hacer caldo, con alguna verdura, vino blanco y hierbas) – yo me he decantado por la variante "cocción": el caldo lo reservamos porque lo necesitaremos más adelante. Una vez esté fría la carne, la desmenuzamos en pedazos pequeños.
En un vaso de batidora ponemos la gelatina en polvo y añadimos el vaso de agua hirviendo. Batimos durante unos 10 segundos con la batidora. Ahora añadimos la carne de pollo, la cebolleta cortada en aros, el ajo, una pizca de nuez moscada y un puñadito de hierbas al gusto (yo he utilizado mejorana y tomillo). Salpimentamos (¡ojo! la gelatina da de por sí un toque salado, así que moderación con la sal...) y batimos todo durante medio minuto hasta que nos quede una pasta. A esta pasta le echamos el vaso de nata y volvemos a batir, justamente para mezclar bien la nata von el resto. Vertimos en un bol y ponemos a cuajar en el frigorífico.
Ahora es el momento de ir ocupándose de los canelones: Pelamos los mangos y cortamos longitudinalmente en láminas lo más finas posibles (pensaba que este paso me iba a resultar más difícil sin corta-fiambres, pero con un buen cuchillo afilado fue coser y cantar). Ir poniendo las láminas sobre papel antiadhesivo de manera que formen un rectángulo (ver la foto). El resto de uno de los mangos lo cortamos en cubos y reservamos; el segundo mango lo troceamos asimismo en dados y batimos éstos hasta que se forme un puré.
Entretanto ablandar las hojas de gelatina en agua fría y calentar luego junto con el puré de mango. Cuando se haya amalgamado todo bien en un único líquido, pincelaremos nuestra „alfombra“ de mango con esta mezcla (así las láminas de mango se sujetan mejor las unas a las otras y será más fácil después enrollarlas como canelones).
La mousse sólida la rellenamos en una manga pastelera y con ella ponemos una tira de unos 2cm. de ancho a lo largo de nuestra alfombra de mango. Hecho esto, enrollaremos la alfombrilla bien firmemente con ayuda del film transparente (girando las esquinas como si se tratara de un envoltorio de caramelo). Una vez esté el cilindro bien firme y cerradito lo reservamos en frío.
Para la salsa salteamos los cubos de mango que habíamos reservado junto con trozos de piña (puede ser en almíbar) en un poco de aceite. Quitamos la fruta de la sartén y reservamos. Al aceite que quede en la sartén le vamos añadiendo el caldo y la nata y polvos curry al gusto, sin dejar de remover. Esperamos que coja algo de espesor y reincorporamos la fruta. Espolvoreamos con abundante cilantro o perejil picado y lo dejamos un minutillo tapado a fuego lento.
Los canelones, una vez liberados del film transparente, los cortamos con cuidado del tamaño deseado con un cuchillo bien afilado. En el último momento calentaremos los canelones introduciéndolos unos minutos al horno precalentado en una fuente de hornear.
Servimos los canelones sobre una cama de salsa con tropezones de fruta.
Opcionalmente se puede servir acompañado de algo de arroz blanco.
Dos cosas pienso mejorar la próxima vez que la haga: Prescindiré del ajo en la mousse (a pesar de ser un diente chiquitín quedó el sabor de ajo un poco prepotente) y haré ésta con más tropezones (con más consistencia de "carne")...
Sé que a alguno os puede asustar la idea de ponerse a enrollar canelones de mango con gelatinas e historias, pero el tema es bastante menos aparatoso de lo que parece (y que conste que yo soy torpe, torpísima, y lenta, lentísima - sobre todo en la cocina...), así que animaros y ya me diréis si os han salido ricos...