
Esta receta de risotto con espárragos verdes es otra de las que el señor K. y esta servidora adoptamos durante nuestra época disociada. Somos unos espárrago-fanáticos, en serio. Se hace muy rápido, es una cena sanota-sanota y está riquísimo... ¿Quién da más?
Os pongo directamente la receta y me largo de aquí inmediatamente: Porque es lunes y estoy a-g-o-t-a-d-a ya que no he tenido fin de semana (con un albañil tanto sábado como domingo en casa a martillazos), porque se supone que debería estar trabajando (aunque tengo la cabeza de lo más... "dispersa"), porque la casa tiene una capa de polvo de unos diez centímetros de espesor (tras diez días de obras), porque debería tener el pasillo recién empapelado y en lugar de eso lo tengo, desde ayer, con el muro al descubierto y unas dos toneladas de restos de pared esparcidas por el suelo (ni me preguntéis, es largo de contar) y porque mi madre y mi hermana aterrizan aquí el viernes y lo que hasta hace un par de días era un piso acogedor se parece ahora, con cada día que pasa, un poco más al infierno (infierno, el - pl. infiernos: dícese del sitio en el que no es posible recibir visitas de ningún tipo, mucho menos las maternales...)...
Además tengo que hornear unos cuantos panes para mis vecinos antes de que se me suban a la “txepa”, con razón, por no impedir que el loco de mi albañil (que por cierto tiene 65 años y un expediente coronario bastante considerable) pique en plan espontáneo la mitad de mi pasillo un domingo a las nueve de la mañana... 8-0
Ingredientes:
- 200 g de arroz arborio
- caldo de verdura (entre 500 y 700 ml. aprox.)
- 500 g de espárragos verdes
- algo de vino blanco seco
- 50 g de queso tipo gouda o similar
- 2 cebolletas (o una chalota pequeña)
- aceite de oliva
- pimienta del molinillo
- sal
- azúcar
- opcional: hierbas al gusto; parmesano (o grana padano) rallado
Cómo se hace:
Cortamos la base dura de los espárragos (unos 3-4 cm.) y desechamos. Cortamos los espárragos en trocitos uniformes de unos 3 centímetros de largo y los cocemos en agua con sal y una pizca de azúcar durante unos 12-15 minutillos.
Entretanto picamos la cebolla/cebolleta y la ponemos en una cazuela con aceite de oliva caliente para que vaya haciéndose (le podemos echar una pizquilla de sal para que sude mejor y se haga sin dorarse), añadimos el arroz hasta que se ponga transparente, removiendo de cuando en cuando y sin que tome color. Una vez esté el arroz transparente lo regamos con algo de vino blanco (un vasito chiquitín) y removemos hasta que se evapore.
A partir de ahora vamos añadiendo el caldo (que debe estar caliente para no interrumpirle la cocción al arroz) en cazos, esperando a que el arroz absorba bien el líquido antes de añadirle más y removiendo a menudo.
Poco antes de que el arroz esté listo (o sea tras unos 15 min. más o menos) añadimos los espárragos escurridos y unos 50 gramos de queso tipo gouda o similar (picado muy fino para que derrita bien) y le echamos al conjunto un par de golpes de pimienta de molinillo. Opcionalmente se pueden añadir asimismo hierbas al gusto. Removemos bien para incorporar los espárragos y facilitar que el queso se derrita.
Quitamos la cazuela del fuego y dejamos reposar un momentín con la tapa puesta. A la hora de servir se puede espolvorear de perejil picado y si somos queso-adictos, con algo de parmesano o grana padano rallados.
Hala, ¡que aproveche!