martes, 17 de marzo de 2009

Solomillo rojiblanco

La pizarra magnética del pasillo en esta santa casa está últimamente llena de bonos-regalo de no-sé-qué y bonos-descuento de no-sé-dónde... Hasta dos entradas gratis para el fútbol tuve hace poco para un partido al que nosotros no podíamos ir y ahí me estuve, tocándole el timbre a medio vecindario a ver si alguien las quería. Y ni por esas. Ahora tengo entre mis vecinos fama de súper-simpática („uy, me quería regalar entradas para el fútbol“) y sé que todos ellos son cero-futboleros. Vaya panda más rarita.

Bueno y ahí siguen, las entradas del fútbol, digo, porque aunque el partido ya pasó, casi hasta penita me da tirarlas... Qué tontada, ¿no?

El caso es que el otro día caí en la cuenta de que tengo bonos para la carnicería del súper a tutiplé. Cada bono por un valor de 5 euros. Ahí, en mi pasillo cogiendo polvo. Parece mentira con lo carnívora compulsiva que soy yo además. Ah, no, pues no puede ser. Así que tan pichi que me fuí el sábado en un arrebato a la carnicería y canjeé parte de esos bonos por medio kilo de solomillo de ternera. Vamos, sólo faltaba.

Y la verdad es que pensaba haber puesto ese solomillo el domingo de cena-lujo-total. Pero el domingo nos invitaron unos amigos a tomar un café y al final llegamos tan tarde a casa que ni por asomo me pongo yo a esas horas a hornear solomillo y hacer puré de esto y de lo otro y salsa de lo de más allá.

Oye, ¡pues el lunes! No se me vaya a poner si no mala la carne, que por mucho que me haya salido gratis ya me jodería... Y ya puestos hago un experimento que me andaba rondando la cabeza desde hace algún tiempo...

Ingredientes (para dos, aunque sobró puré de ambas clases):

para el puré de alubias:
  • un puñado de alubias negras o rojas
  • una pera
  • agua
  • un chorretón de aceite de oliva
  • una cebolla pequeña
  • sal

para el puré de patata y raíz de perejil:

  • 200 g de raíz de perejil
  • 250 g de patata
  • 250 ml de caldo de pollo
  • 150 ml de nata líquida
  • un par de nueces de mantequilla
  • nuez moscada
  • sal

para el solomillo:

  • 250 g de solomillo de ternera (estoy segura de que con conejo/cerdo/caza/lo-que-sea saldrá igual de rico)
  • un puñado de granos de pimienta machacaos
  • el zumo de media naranja
  • 1 cucharita de postre de miel
  • hierbas variadas al gusto (romero, salvia, tomillo...)
  • opcional: algo de tocino en dados y pan del día anterior en dados para hacer unos picatostes (y tal vez algo verde como perejil o albahaca o así)...

Cómo se hace:

Ponemos las alubias en remojo en agua la noche anterior. Antes de cocerlas, cambiamos el agua y añadimos una cebolla cortada en pedazos toscos y una pera pelada e igualmente troceada, así como un chorretón de aceite de oliva. La razón por la que le puse pera a las alubias es que quería darles una nota un poquito más dulzona para que contrastaran mejor con el otro puré que acompañaba a la carne. Las alubias tardan en cocerse entre hora y media y dos horas. Pasado este tiempo las pasamos por la batidora hasta obtener un puré y añadimos sal. Reservamos.

El puré blanco lo he hecho a base de patata y raíz de perejil, basándome en una receta del libro alemán “Fingerfood y Vorspeisen” (Editorial GU, “Brigitte Kochbuch Edition”). En la receta original no lleva patata, pero he de reconocer que la raíz de perejil es aún un ingrediente bastante nuevo para mí y no estaba segura de que nos gustaría. Así que la patata ha sido nuestra red de seguridad.

Puse en un cazo el caldo con la nata a calentar, cuando empezó a hervir añadí la patata y la raíz de perejil (ambos ingredientes pelados y cortados en dados) y lo cocí todo unos 15 minutos a fuego medio. Después de la cocción lo pasé igualmente por la batidora hasta que tuve un puré fino y añadí un par de nueces de mantequilla al conjunto así como sal y nuez moscada.

La carne la hice como el día de San Valentín: En un improvisado paquetito hecho de papel de hornear puse la carne cortada en cilindros y pincelada con una mezcla de zumo de naranja, toneladas de granos de pimienta machacados, una cucharita de miel y hierbas varias. Eché el resto de dicha mezcla por encima, añadí un par de nuececillas de mantequilla y “cerré” el paquete con ayuda de un par de palillos. De esta guisa metí el solomillo en el horno precalentado a 200 grados y lo tuve hasta que mi termómetro de asados me marcó los 63 grados que yo quería para mi carne sangrante. Tardó unos 15 minutos en hacerse, creo, o algo menos porque eran pedazos chiquitines, no me anoté el tiempo que estuvo en el horno, vaya...

Tenía previsto hacer unos picatostes para acompañarlo todo, hechos en la sartén con algo de bacon o así... pero luego al final me dio pereza y lo descarté. Aunque creo que es una pena, porque poniendo una capa de picatostes con bacon entre las capas de puré y la carne, este plato habría sido ya la recaraba. La próxima vez, más y mejor.

Otra cosa que tenía pensado hacer y al final ayer no hice (por puro despiste) era añadirle algo de jengibre rallado al puré blanco. Quería que el contraste de sabores se notara, entre el dulzor de alubia+pera y la nota “aromáticopicante” de la raíz de perejil con jengibre... Pero en definitiva no echamos en falta el jengibre en absoluto: El puré de raíz de perejil nos ha EN-CAN-TA-DO así tal cual estaba. Fue desde luego el descubrimiento de la noche. Además la raíz le dio al puré un toque lo suficientemente aromático. Fabuloso.


Lo servimos haciendo capas con ayuda de unos aros de emplatar: Abajo el puré alubia, sobre éste el puré blanco (que me quedó casi un pelín demasié líquido), sobre él la carne cortada en lascas y alrededor de todo ello el caldo de asar la carne como salsa... Y con una ensalada para rematar la faena.

¡Uff, qué rico, señores! Impresionante.

Aunque tiene potencial de mejoras múltiples: Con picatostes crujientes seguro que está mejor. Además, no estoy segura de haber acertado con la cantidad de pera – al puré de alubias no se le notaba su dulzor apenas y creo que algo más de pera no le hubiera ido mal. Y el “puré blanco” la próxima vez podría tener un poquito más de consistencia.

Pero coño, qué rico, señores... uy uy uy uy uy...

7 comentarios:

Noema dijo...

Como no podía ser de otra manera me sale tu post en el reader a la hora esta del gusanillo, brghrgrbgrhg!
Menudo curre chica, hoy no me da tiempo, pero queda apuntada. Ahora me voy a Ikea a pasear y a zamparme uno de esos perritos baratos y totalmente insanos e intentar olvidar así este suculento solomillo!
Un abrazo

La cuina vermella dijo...

Ostras, pues ya podrían hacer en Barcelona esto de los bonus, aquí ni descuentos ni-ná-dé-ná! Que risa, ya te imagino ofreciendo las entradas por el vencidario, para verte Natalika!!!
Oye, un lujo, sí señora este plato bien se merece reproducirlo.
Un besazo!

natalika dijo...

@Noema: Jeje, pues ya lo siento, lo de las horas estas otra vez... aunque a mí esos perritos del IKEA me gustan (porque me encantan las Röstzwiebeln aunque en realidad odio la cebolla "normal")... Uff, de todos modos ni me nombres Ikea (espero que no estés de mudanzas ni obras ni cosas de esas horrorosas), yo tengo desde hoy albañiles en casa a martillazos y estoy ya histérica. Y me queda pendiente mínimo otra visita a Ikea/Baumarkt & Co. - con lo que odio estos tinglaos...

@vermellos: Pues estaba bien sí lo de los bonos, daban por cada x-euros de compra (no sé cuánto era) un bono de 5 euros para la carnicería. Y a mí como hago la compra en plan "para la semana" me cayeron en un par de días de compra un porrón de bonos. No es como para quejarse, ¿verdad?
Jaja, lo de las entradas del fútbol fue fenómeno: "Hola oye mira no me has visto la cara en tu vida pero soy tu vecina y vengo a regalarte unas entradas que..." - yo creo que medio vecindario me tiene ahora por una mujer desesperada y poco imaginativa en busca de "sexo casual" o algo así...

Iiihh... 8-D

Belen dijo...

Cariiiiiiiiiiiiiii que bueno, que pinta mas buena...esto para mi mario que es carnivoro total le va a venir muy bien. Pero me saldra a mi esto tan bueno como a ti? Aqui en Colonia hija solo me dan bonos para que sin darme cuenta, compre mas cosas como cuchillos, sortijas, colgantes... Encima le tienen a una por tonta!. A ahorrar todo el mundo que estamos en crisis mundial!

natalika dijo...

Belén, claro que te sale, mujer, que no tiene ningún misterio. Dos purés, pispás, y la carne se hace sola... ;-)

Ajaja, lo que me he reído con lo de los bonos de gastar dinero. Dices "Treueherzen", ¿verdad? Yo la verdad esas chorradas las tengo todas (cuchillos, vajilla para pasta, las copas, etc...), menos los colgantes esos que tienen ahora, que yo soy anti-joya-total, jiji, a ver si se termina ya esa promoción pronto y vuelven a la carga con pucheros y cosas de esas... :D

Belen dijo...

No si yopucheritos,alguno si que he comprado con los "Herzchens", pero porque me hacian falta eh? los colgantes...un horror! Que cosas Natalika...con los platos esos hondos para la pasta tambien cai en la tentacion...

Maria Jose dijo...

Que guai los bonos!! ya me gustaria a mi tambien...la receta muy muy suculenta...un aplauso para la inventiva...besitos