miércoles, 5 de noviembre de 2008

Cena fácil, cena rica...

Estos días ando un pelín cabreada: el cretino de Hamilton ha ganado el mundial de F1, además de la manera más deprimente, a mi SV Werder Bremen del alma le metieron ayer tres goles vergonzantes y en cuestiones laborales me están últimamente mareando, asqueando y desesperando... Además acabo de pasarme una semana entera en la cama con un catarrazo (el enésimo ya de este año) de los de libro. Me desconcierta tanto "ataque virusil" con lo mucho que me cuido, tan abrigadita todo el día, comiendo rico-rico y sano-sano y además ya libre de nicotinas y tonterías. A veces creo que Klausi, el médico ese tan esotérico-homeopático que tengo, se está quedando conmigo. O sea, unido todo ello a esa falta de paciencia de herencia familiar que tengo: Llevo una mala leche a cuestas que no veas.

Además media Humanidad debe estar totalmente chalada porque andan todos desde anoche por ahí cantándole "olé-olé-olé" a Obama y mira que yo de ese tío no me fío, no sé por qué...

Así que con semejante panorama ando falta de energías e inspiración y llevamos días ya en plan "cena fácil". Generalmente el día oficial de "cena fácil" en esta casa es el viernes; como es cuando hacemos la compra para toda la semana nunca llegamos a casa antes de las 10 de la noche y siempre hacemos algún plato de los de "en 10 minutillos listo". El clásico de los viernes: Tortellinis frescos con jamón serrano, crème fraîche y albahaca. La pasta se cuece en 3 minutos y ya está.




Otro clásico de "cena fácil" que me encanta son las típicas Bratkartoffeln alemanas: Bratkartoffeln son patatas salteadas en una sartén junto con cebolla y bacon/tocino. Se suelen acompañar a veces también de huevos fritos o en revuelto. Para hacerlas se utilizan patatas previamente cocidas, cortadas en rodajas. Así que como anteayer cocí demasiada patata para la acelga que nos cenamos, el preparar la cena ayer fue coser y cantar.

Ingredientes:
  • patatas cocidas el día anterior "al dente" (con sal, ajo y un chorreón de aceite de oliva), peladas y cortadas en rodajas
  • champiñones
  • cebolleta o cebolla (según los gustos)
  • pimiento rojo (tipo morrón)
  • una bola de queso mozzarella
  • aceite de oliva y algo de mantequilla
  • sal y pimienta
  • romero molido y mejorana (seca)
  • opcional: tocino en dados

Cómo se hace:
En una sartén con algo de aceite rehogar la cebolleta o cebolla picada; añadir los champiñones laminados y el pimiento (cortado en tiras) y el tocino y dorarlo todo unos minutos. Retirar y reservar. A continuación calentaremos la sartén de nuevo con algo de mantequilla y de aceite de oliva y doraremos las rodajas de patata poco a poco a fuego medio (la patata debe tener contacto con el culo de la sartén, si queremos hacer muchas las doraremos en varias tandas) para que vayan cogiendo color. No conviene poner demasiado aceite para que no se ahogue todo en grasa. Cuando las patatas estén casi listas, las especiamos con romero en polvo y mejorana y salpimentamos. Volvemos a poner la verdura y el tocino en la sartén junto con la patata y "espolvoreamos" todo ello con pedazos de queso mozzarella. Le ponemos la tapa a la sartén y esperamos hasta que el queso se haya fundido.


¡Voilá! Cena fácil, cena rápida, cena rica. Y como diría Arguiñano, "con fundamento". Y quien quiera ponerle al asunto un huevo frito, que se lo ponga...

2 comentarios:

Noema dijo...

Ostras... cómo está el patio, yo pasaba por aquí, pero casi que con la misma me voy, no vaya a ser que me caiga algo...
Por cierto, me has dado donde me duele ¡Bratkartoffeln! Si te digo que mi mozo me conquistó con Bratkartoffeln!!! (es que una es facilona)
Venga, ¡a recuperarse!
Gute Besserung!

natalika, Berlin dijo...

Jiji, yo siempre he pensado que en cuestiones de comida, ser facilón nunca es malo. Las cosas más simples a menudo son las más ricas.

Y no te asustes, casi nunca desahogo mis malas leches en inocentes…Además me voy ya tranquilizando (será por las pastillas esas de hierbas en plan „oooohm“ que me ha dado el Onkel Doktor), jejeje.